El pasado jueves 4 de junio se celebró en el casal d’entitats la presentación de la fiesta mayor de Collblanc-La Torrassa. Estaban unos cuantos politicos y personajes importantes de la ciudad, entre otros Pere Según i Coll, regidor del Districte 2 (Collblanc-La Torrassa), Carmen Morro, presidenta de la Comissió d’Entitats de Collblanc-La Torrassa, Alfons Bonals i Florit, teniente de alcalde de Promoción Económica, y la mismisima alcaldesa Núria Marín que, como dijo ella misma en su discurso “nació, creció, se enamoró, se casó y formó su familia aquí en el barrio”. Participaron en el acto un centenar de vecinos, unos periodistas y miembros de diferentes entidades del barrio, entre otros: Felipe y l@s de Itaca, Raquel y la gente de la XIC, Palmira y las del Grup de Dones, María y Paqui de la asociación de minusvalidos nosotr@s del JIS y much@s más.
Todo iba bien: l@s politic@s hablaron del barrio, de las novedades, de las obras que nos afectan y nos desearon buena fiesta a todo el mundo. Acabado el discurso de la alcaldesa, subió al escenario un grupo musical y en el patio hubo un pequeño pica-pica, una manera informal para hablar con las personas presentes, sacar fotos con la alcaldesa, etc…
pero… María y Paqui decidieron irse sin acordarse de su vieja amiga… la Margarida!
La Margarida es muy conocida por la gente que viene al casal d’entitats… es nuestro fantastico ascensor! Por qué tiene ese nombre? Por que “un dia m’estima i funciona, i a l’altre no, un dia funciona i a l’altre no, un dia funciona i a l’altre no…”, y el jueves fue un día en el cual no quiso a nadie…
Total: una hora y media de espera, buscando la llave que abre la puerta del ascensor, llamando al técnico del ascensor (pero estaba lejos y tardaba unas horas en llegar), vino la Guardia Urbana y una ambulancia, mientras María y Paqui se quedaban con sus sillas de ruedas en la planta -2 del edificio.
Es muy probable que la alcaldesa no se haya enterado de nada, pero tendría que saber (ella y l@s que pueden cambiar la situación) que es un problema que afecta a todas las personas que pasan por el casal d’entitats. La gente en silla de rueda cada vez que entra o sale del edificio espera que funcione… las personas mayores tienen miedo que la puerta se les cierre mientras están entrando con el consiguiente golpe (ya pasó unas cuantas veces) y los niños se quedan atrapados en el interior. Además las puertas del edificios son muy pesadas (las de las plantas son puertas de emergencia “cortafuegos” y no tendrían que estar allí), una persona en silla de ruedas no puede entrar o salir sóla. Y añado la última: la escalera exterior de evacuación tiene una puerta en la primera planta… y está cerrada!!! O sea que si hay un incendio nos quedamos atrapados en la escalera. Esperando que no pase nunca nada parecido seguimos a la espera de que se haga algo.
Fotos de lo ocurrido:
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Organización del rescate
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La silla a motor pesa una tonelada
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¿Paqui guardia urbana?